“Andalucía no sería igual sin el pueblo gitano” | Entrevista a Noelia Cortés | Primera parte

En la foto, Noelia Cortés. Fotografía aportada por la entrevistada.

“Me llamo Noelia, tengo 22 años, estudio Farmacia, nací en un pueblo de Almería, escribo poesía y sobre flamenco, investigo mucho la parte más humana de Federico, mi nacimiento fue el día de la muerte de Camarón”.

P. ¿Cómo te presentarías a ti misma? ¿Qué rasgos de tu identidad crees que sientes más y por qué?
R: Independientemente de mi personalidad, no podría definirme dejando de lao las circunstancias vitales de ser del sur, mujer y de familia gitana. Creo que toda mi esencia mana de ahí, aunque luego yo sea distinta a mucha gente que es esas mismas cosas.

Lo que más siento de mi identidad es eso que se intuye cuando canta Manuel Molina: las cosillas sencillas, verlo todo de color. Detalles cotidianos que visten de luz.

P. La primera vez que supe de ti fue a través de un artículo que se titulaba “¿Y si la cara del flamenco actual fuera Alba Molina?” Lanzabas una serie de reflexiones muy necesarias. En una parte decías: “Andalucía es gitana y mora, no es blanca. En Andalucía no hay payos, hay serranos”. ¿A qué haces alusión cuando hablas de “serranos”.
R: Cuando hablo de “serranos” me vienen al pensamiento esas personas andaluzas, murcianas y extremeñas que tienen algo no tangible pero evidente, algo que las diferencia de la gente de otros lugares y las hace “un poquito gitanas” sin serlo. Como con un alma mu sentía, una vida humilde, raíces pasionales, algo de magia y duende. Fuerza racial aunque a simple vista sean “payos del sur”. ¿Me explico?

Cuando hablo de serranos me vienen al pensamiento esas personas andaluzas, murcianas y extremeñas que tienen algo no tangible pero evidente y que las hace un poquito gitanas Clic para tuitear

P. No me gustaría centrar esta entrevista en Rosalía pero hay algo que siempre me ronda y que no quiero dejarte de preguntarte. En una entrevista que le hicieron en televisión, los presentadores dijeron que era la Lola Flores actual? Además de sorprenderme esto porque no creo que tengan nada que ver y la ligereza con la que realizamos comparaciones… no dejo de pensar que Lola Flores (que ahora parece molar tanto) fue una mujer que tuvo que callar muchas bocas en vida: fue tremendamente criticada y ridiculizada por mucha gente. No se la tomaba en serio como persona y –a excepción de Andalucía y otras personas que respetaban mucho su arte- era considerada poco más que una señora mayor que había que desaparecer de la pantalla. Mi pregunta es ¿valoramos a las personas que en vida sufren diferentes estigmas sociales sólo cuando están muertas? ¿Es condición de la persona estigmatizada estar muerta para que se la estime o se la tenga en cuenta? Por ejemplo, es como ver un cuadro de una mujer andaluza y admirar su belleza pero despreciarla cuando la tienes en frente. ¿Qué piensas o sientes sobre esto?
R: Pienso muy parecido a ti. Qué ridículo es decir que esa tía es la nueva Lola…
Lola es Jerez hecho mujer, pa empezar. Y Jerez es el flamenco hecho lugar. La ecuación sale sola. Lo mal que tuvo que pasarlo la pobre por los dineros, y cuánto tuvieron que sacrificar los suyos por creer en lo que ella podía dar… El “no es guapa, no canta, no baila, pero no se la pierdan” que le dedicaron me parece algo mu grande y a medida de su carisma, pero una mentira enorme. Canta y baila desde su alma medio gitana y su Andalucía que llevó siempre a flor de piel. No hay más que ver a sus hijos y nietos para entender todos los valores que ella albergó.

Por cierto: si existe una nueva Lola Flores, no va a ser alguien que no respete al pueblo gitano ni al andaluz.
Sí que hay un punto de injusticia en valorarlos más cuando no están. Una reina del flamenco nuevo y con mensaje potente era Gata Cattana (Córdoba). Ahora vemos que era mu poeta, sus grandes homenajes y referencias, lo flamenca que era todo el tiempo (no como un disfraz, sino como una forma de estar en el mundo)… y mira. Es tarde. Cuanto menos verdadero es algo, más foco se le pone. Yo ya no sé.
Me cabrea mucho que comparen las críticas a Rosalía con las que recibió en su momento Camarón con ‘La leyenda del tiempo’. A él lo criticaron en vida los puristas del flamenco (Tía Anica sin ir más lejos, lo cual me decepciona).

 

No querían que cambiase palos, sonidos, ropajes… que innovase. Pero no puede haber un “nuevo Camarón” que no sea gitano o no sea andaluz. Esta es la pureza que siempre llevó él dentro, por eso tanta verdad en su cante pese a salirse del patrón de entonces. Usará los sonidos que quiera, pero sigue siendo un niño gitano de San Fernando que tuvo que dejar la escuela pa ayudar a su padre en la fragua, y a ese es a quien sientes cantar. Esto me daría para mucho, pero ya se lo dijo Paco de Lucía, que lo bonito de él era que no tenía que cantar las típicas letras sociales que el flamenco tenía entonces, porque ese lamento por su gente ya lo llevaba él en su voz y su persona, aunque cantase a la primavera.

La pureza que se le critica a ella es social, ya que niega orígenes y privilegios, demostrando que pese a ser tan joven y con tanta información a mano, no le importa estar haciendo mal las cosas.

Una reina del flamenco nuevo y con mensaje potente era Gata Cattana (Córdoba). Clic para tuitear

P. ¿Dónde creciste? ¿Algún momento que nos quieras compartir de tu infancia? ¿Qué paisajes y sonidos estaban presentes?
R: Crecí entre Águilas y Albox, mis dos lugares. Puedo ir a mi infancia fácilmente a través de mi abuela Rosa… Recordarla es verla peinarse la melena negra hasta la cintura, verme con ella vendiendo en el mercadillo los canastos de esparto que había trenzado mi abuelo, oír su risilla aquella que le daba con los ojos cerrados, meterme en el baño en secreto cuando me llamaba para contarme que me había comprado un mantón, un vestido y una peineta sin que se enterase mi madre… Y Albox es el escenario en el que la siento viva, y el lugar donde siempre he notado la sensación de hogar. También es verdad que me deprime irme de Águilas durante mucho tiempo, no sé vivir sin ver el mar, sin ver el puerto con sus barcos. Recuerdo mucho mar y muchos almendros, y a Camarón y los Gypsy Kings sonando en casa de mis tíos o de camino a la playa en el coche.

Puedo ir a mi infancia fácilmente a través de mi abuela Rosa… Recordarla es verla peinarse la melena negra hasta la cintura, verme con ella vendiendo en el mercadillo los canastos de esparto Clic para tuitear

P. ¿Qué es para ti Andalucía? ¿Cómo te ha marcado? ¿ha variado tu visión sobre este territorio a lo largo de los años?
R: Ha variado porque de niña creía que era “lo normal”, pero al conocer otros lugares, estudiar historia y desarrollar capacidades analíticas más complejas me di cuenta de que era muy peculiar. De que no todo el mundo tenía la suerte de sentir a través de ella, y de que era un lugar muy maltratado por el resto de país mientras cogían todo su imaginario y lo vendían como “cultura de España”. Por ejemplo: hay mucha gente que considera que Rafael de León copiaba a Federico García Lorca, cuando lo que ocurre es que los dos escribían en andaluz. Se empeñaban en verlos como “poetas de España”, pero en toda la obra de ambos estaba Andalucía latiendo a cada momento. Ahora tenemos los poemarios del Migue Benítez y de la Gata Cattana, y están escritos en andaluz también. Se acercan a la manera de sentir el mundo de cualquiera de nosotros.

P. ¿Si tuvieras que elegir tres características, ¿Qué tres cosas podríamos aprender de esta tierra?
R: Sencillez, supervivencia, memoria.

Noelia Cortés frente a un mural de Gata Cattana.

P. ¿Qué crees que “le falta”?
R: Terminar de levantarse y defenderse, no permitir que otros la definan.

P. Desde tu punto de vista, ¿Dónde empieza lo gitano y dónde acaba lo andaluz?
R: Creo que ha bebido tanto un pueblo de otro que ya es complicado separarlos. Cada uno tiene su lucha, historia y raíces, pero en el Romancero se puede ver cómo compartimos símbolos, escenarios, revueltas, sentimientos… Nos hemos enriquecido mucho. Andalucía no sería igual sin el pueblo gitano, y los gitanos españoles no tendrían su folclore tan bonito si no hubiera existido Andalucía. Juntos son el flamenco.

 

¡BICHEA LA SEGUNDA PARTE DE LA ENTREVISTA!

Mar Gallego

Hija de Antonia y Manué. Contaora y Periodista. Taconeo en Pikara Magazine y me entreno para ser folclórica en el Proyecto de Feminismo Andaluz "Como vaya yo y lo encuentre". Mi norte es el Sur.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *