Una cosa no quita la otra

🌿Una cosa no quita la otra

El pensamiento polarizado (o binómico) o, lo que es lo mismo, explicar el mundo desde dos únicos puntos de vista enfrentados y opuestos (mujer versrus hombre/ arriba versus abajo…); imposibilita que conozcamos y nos conozcamos como somos: complejas, diversas y nada polarizadas.

🤦‍♀️ Este reduccionismo que se impone a la hora de explicarnos, genera una identidad en la que, para ser y definirnos, tenemos que inventar un enemigo o tener un posicionamiento cerrado que no contempla más que dos opciones; algo que nos perjudica seriamente ya que las vivencias reales no tienen nada que ver con esa “coherencia binómica”.

🔥 Quienes necesitamos explicar nuestras circunstancias desde la realidad que vivimos, encontramos en esta polarización un enorme obstáculo y lamentablemente esto está presente en discursos mediáticos e incluso activistas. La polarización no deja sitio para respirar y además no da entradas ni salidas reales que contemplen la justicia social que, siempre, tendrá que estar basada en las experiencias tal y como son; no en como nos dicen que deberían ser (en un universo discursivo paralelo y desconectado de la complejidad que habitamos).

⚡ Si queremos generar relatos que sanen, que nos lleven a lugares donde la vida esté en el centro, aprender a sortear este obstáculo de la polarización se hace inmensamente necesario. No puede haber vida en el centro si no estamos contando cómo es la vida. No es fácil, ya que nos lo han grabado a fuego por dentro. Este cometido pasa, por ejemplo, por exigir debates no poralizados que ya están marcando una hegemonía que no beneficia a quienes la sufren.

🖤 Explicado desde las expresiones de nuestros barrios, decir que la vida es compleja y que no se mueve en la polarización, recuerda a esa frase que hemos escuchado en nuestras casas y que dice lo siguiente: “una cosa no quita la otra”. Podemos ser precarias y tener másteres y títulos universitarios. Podemos estar oprimidas y tener la sabiduría para construir un mundo más justo. Podemos sufrir necesidad y eso es precisamente lo que hace que nuestro discurso sea necesario.

📔 Como comenta Belén Gopegui en una de sus obras, dos verdades pueden vivir al tiempo. Esto no es ni coherente ni contradictorio. Es la vida: «Hay una pieza que no te cuadra. Es algo así como que los pobres no son solamente no ricos y su destino no se trata sólo en ser menos pobres sino en que pueden desviarse hacia destinos que, lo admites, no controlas por completo” [GOPEGUI, Belén: Quédate este día y esta noche conmigo, Penguin House Grupo Editorial, Barcelona, 2017].

Que lo que no nos cuadre no sea nuestra propia existencia. Que la polarización no nos quite el derecho a contarnos y a sentirnos legítimas fuera de los binomios. ¡Una cosa no quita la otra!

Mar Gallego

Contaora. Felizmente Fracasada. http://margallegoes.blogspot.com

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